TESTIMONIO MISIONERO DE LA PARROQUIA SAN PASCUAL BAILÓN

 

Hace varios años que Don Eusebio nos animó a formar un grupo de misiones en nuestra parroquia. Con el mismo empeño con el que cualquier adolescente se enfrenta a los desafíos diarios, así afrontamos nosotros, un grupo no tan joven de edad, el reto que se nos presentaba.

 

El Grupo de Misiones, creado en enero de 2006, lo componemos: el párroco, Don Eusebio, y algunos padres y madres de esta comunidad: Amparo, Antonia, Antonio, Consuelo, Demetrio, Isabel y Miguel (padres de Soco), Mariano y Mª Carmen.

 

Somos un grupo pequeño en número pero grande en ilusión, ilusión que queremos hacer extensiva a toda la comunidad. Nos reunimos el tercer miércoles de cada mes y después de la oración comentamos las necesidades que nos llegan. Nos gustaría que siguierais cooperando con nosotros y os invitamos a aportar ideas y a participar en todos los acontecimientos relacionados con las misiones.

 

El primer paso que dimos fue ponernos en contacto con la Delegación Diocesana de Misiones, asistiendo a sus reuniones en representación de la Iglesia de San Pascual Bailón. A través de la Delegación Diocesana y de los familiares de los misioneros de nuestra parroquia, contactamos con nuestros misioneros y les informamos de la creación del grupo, poniéndonos a su disposición.

 

Uno de nuestros objetivos era, y sigue siendo, ayudar en las campañas misioneras, entre otras, Domund, Infancia Misionera, Jornadas Nativas, etc. Otra de nuestras intenciones es ayudar con nuestra oración, por lo que los viernes (a las 7 de la tarde) dedicamos el rosario misionero para que la labor evangelizadora que los misioneros desempeñan llegue a los cinco continentes; igualmente, los jueves (a las 6 de la tarde) pedimos, con el Santísimo Expuesto, por las vocaciones sacerdotales, religiosas y misioneras.

 

Nos dimos a conocer a la Comunidad Parroquial poniendo en marcha la Cuaresma Misionera, invitándoles a que participaran tanto en las oraciones como con las aportaciones económicas en la medida de sus posibilidades. El lema de la Cuaresma, “Oración, Sacrificio, Limosna”, ha sido la esperanzadora consigna para colaborar económicamente en varias ocasiones en pequeños mini-proyectos de los Padres Blancos, los misioneros Combonianos, Aurelio Díaz (misionero en Brasil), Misioneros y Voluntarios Solidarios, etc.

 

Anualmente, con los donativos que recogemos de los feligreses, también contribuimos en la formación de un seminarista para las Obras Misionales Pontificias, además de tener apadrinado un niño de Brasil. Igualmente, ayudamos económicamente a los misioneros de la parroquia, entre otros: Miguel Ángel Torres (sacerdote en Brasil), Rosa Muñoz (religiosa misionera en R.D.C.), Hermanas Carmelitas (en Republica Dominicana) y Socorro López (misionera en Costa Rica).  Aunque siempre les tenemos a todos en nuestro recuerdo y oraciones, con motivo de las Navidades, les felicitamos las Pascuas, enviándoles nuestros mejores deseos para que puedan realizar su labor.

 

Soledad y Demetrio, padres de Miguel Ángel Torres, sacerdote misionero en Brasil, aseguran que para ellos fue una gran alegría la vocación de su hijo. A pesar de la tristeza que implicaba su separación, hoy sonríen felices sabiendo la labor que realiza su hijo allí y lo querido que es por todos, algo que han comprobado personalmente en sus visitas. Asimismo, Isabel y Miguel, padres de Socorro López, misionera en Costa Rica, nos cuentan igualmente que al principio les costó mucho separarse de su hija, pero que después, a la Luz del Evangelio, lo entendieron y hoy dan gracias a Dios por la elección de Soco. Éstos son algunos de los testimonios de las familias de los misioneros de nuestra parroquia, tal y como aparecen en un artículo publicado en el Eco Misionero, que también recoge nuestro andar como grupo durante estos años.

 

Desde aquí enviamos nuestro apoyo a todos los misioneros, pues sabemos del esfuerzo que cada día tienen que hacer para poder atender tanto espiritual como físicamente a los más desfavorecidos. Les faltan muchos medios: medicinas, equipos para excavar pozos y extraer agua, herramientas para enseñarles a aprovechar sus recursos agrícolas y ganaderos, material didáctico para la tarea formativa de niños y adultos, vehículos para poder desplazarse a todos los rincones del extenso territorio que tienen a su cargo, etc. Todo ello sin contar con las dificultades añadidas que a veces tienen con los gobiernos de los países donde desarrollan su labor evangelizadora.

 

Nuestros misioneros se dedican por entero a los demás, haciendo realidad muchas ilusiones y cambiando la vida de numerosas personas. Gracias. Nosotros, la Comunidad Parroquial de San Pascual Bailón, queremos seguir aportando nuestro granito de arena.

 

GRUPO MISIONERO

 

Iglesia de San Pascual Bailón

 

C/ Luis Ibarra Landete 6

 

19004 Guadalajara